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Las trampas de la traducción

    Las trampas de la traducción: ¿cómo traducir correctamente un texto del español al francés o del francés al español?

    Ya sea en un entorno profesional o para preparar un examen, la traducción sigue siendo un ejercicio complejo y exigente que requiere dominar los idiomas involucrados. De hecho, al traducir un texto del español al francés o viceversa pueden surgir numerosas dificultades y escollos. ¿Cuáles son los errores y las trampas más comunes de la traducción? En este artículo, nos centraremos más detalladamente en identificar estas dificultades para facilitar la traducción al francés y al español. Aunque estas dificultades pueden surgir al traducir a otros idiomas, dejaremos de lado otros idiomas como el inglés y el alemán. Cada idioma tiene sus propias reglas gramaticales, su vocabulario y sus expresiones idiomáticas específicas, que pueden influir de manera significativa en el proceso de traducción. ¡Descubre ahora cómo superar estas trampas de la traducción y traducir correctamente un texto del español al francés y del francés al español!

    Las trampas de la traducción en estilo pop art con mujer pelirroja sobre fondo azul

    Las diferentes trampas de la traducción

    En el ámbito de la traductología, las trampas de la traducción incluyen, por lo general, «barbarismos, solecismos, falsos amigos, falsos sentidos, contrasentidos, calcos, préstamos lingüísticos y falsos galicismos». Además, existen otras dificultades, como la sobretraducción y la subtraducción. En este artículo, analizaremos e identificaremos algunos de estos escollos para facilitar la traducción entre ambos idiomas. A continuación, encontrarás una lista de las principales trampas de traducción que conviene evitar.

    El barbarismo

    Un barbarismo es un error lingüístico que se produce cuando se escribe o se pronuncia mal una palabra. Este error no existe en la lengua meta. Puede resultar de la inversión, adición o supresión de letras, o de una analogía incorrecta con otra palabra.

    Ejemplos de barbarismos

    • En español, por ejemplo, «fuistes» es un barbarismo. De hecho, la forma verbal es incorrecta. La forma correcta es «fuiste». Fuiste a la tienda a comprar comida. En francés: «Tu es allé(e) au magasin pour acheter de la nourriture ». Se trata de un error en la conjugación del verbo ir en español en el pretérito indefinido. La omisión del diptongo en los verbos españoles también puede ser un barbarismo.
    • Escribir «Inaguración» en vez de «inauguración» es un barbarismo fonético. «La inauguración de la exposición tendrá lugar el próximo viernes». « L’ inauguration de l’exposition aura lieu (se tiendra) vendredi prochain ».
    • Del mismo modo, en francés, el término « mémotechnique » es un barbarismo. El término correcto es « mnémotechnique ». Además, en francés no decimos « construisible » sino « constructible ». De la misma manera, no se dice « disgression » sino « digression ». Tampoco se dice « intrasèque ». sino « intrinsèque ».

    El solecismo

    En cuanto al solecismo, se trata de un error gramatical frecuente. Se produce cuando la sintaxis utilizada es incorrecta y no existe en la lengua de destino. En suma, se trata de un uso sintáctico incorrecto.

    Ejemplos de solecismos

    • Por ejemplo, decir «yo ama» en vez de «yo amo» es una falta de conjugación del verbo «amar» y un solecismo. También, es incorrecto omitir la preposición «de» en construcciones como «¿Te acuerdas nuestras vacaciones?», que debería ser «¿Te acuerdas de nuestras vacaciones?». En español, decimos «acordarse de algo, de alguien». Omitir la preposición es un solecismo.
    • Por lo tanto, es importante tener precaución con los sistemas preposicionales de los verbos. Para saber más sobre este tema, puedes consultar libros como el Uso de las preposiciones, de Emilio Náñez Fernández (en español), o el Diccionario de uso de las preposiciones españolas de Espasa Calpe.
    • En francés, el solecismo también puede manifestarse al no respetar la concordancia de los tiempos verbales. Por ejemplo, decir «si tu voudrais, tu pourrais» es un solecismo. La construcción correcta en francés sería «si tu voulais, tu pourrais». En este caso, en francés se utiliza siempre el pretérito imperfecto en las oraciones subordinadas y el condicional en las oraciones principales.

    Por lo tanto, es imprescindible prestar especial atención a los solecismos y los barbarismos a la hora de traducir. También, es importante tener en cuenta las reglas gramaticales y ortográficas específicas de cada idioma para garantizar una traducción de calidad, precisa y fluida.

    El contrasentido

    Ahora hablemos de una de las mayores trampas de la traducción: el contrasentido. El contrasentido se produce cuando una traducción se realiza de forma opuesta o contraria al significado expresado en la lengua de partida. En resumen, es un error de interpretación y comprensión de una frase o enunciado que puede llevar a malinterpretar el mensaje original. En otras palabras, es una distorsión del significado real del enunciado. Este error puede tener consecuencias importantes, ya que altera el mensaje original. Puede inducir a error al lector o al oyente.

    Ejemplos de contrasentidos

    • Por ejemplo, tomemos la frase en español «el dueño del piso demandó al inquilino por impago del alquiler». Un contrasentido sería traducirla al francés de esta manera : «Le propriétaire de l’appartement demanda au locataire pour l’impayé de la location». En español, el verbo «demandar» significa «poursuivre en justice» o «intenter une action judiciaire». «Alquiler», por otro lado, se refiere a «loyer». Una traducción correcta sería: «Le propriétaire de l’appartement a poursuivi le locataire en justice en raison du non-paiement du loyer».

    El falso sentido

    El falso sentido se refiere principalmente a la mala interpretación de una palabra en un texto. Puede dar lugar a una traducción incorrecta de la palabra.

    Ejemplos de falsos sentidos

    • Por ejemplo, si nos fijamos en la frase siguiente: «Los buenos modales nos ayudan a establecer relaciones positivas y agradables con los demás». Ha sido traducido en francés como: «Les bonnes modalités nous aident à établir des relations positives et agréables avec les autres». En este ejemplo, se observa un error de traducción en la palabra «buenos modales». En francés, se ha traducido como «les bonnes modalités», pero en español se refiere a las «buenas maneras» o «conductas que se observan en la sociedad». Por tanto, la traducción correcta sería: «Les bonnes manières nous aident à établir des relations positives et agréables avec les autres»

    Los falsos amigos

    Los falsos amigos son palabras o expresiones que pueden llevar a confusión porque parecen similares en otro idioma, pero en realidad tienen un significado diferente Es importante identificarlos y entenderlos correctamente al traducir para evitar cualquier confusión o malentendido.

    Por ejemplo en español, «estar embarazada» no significa «embarrassée» («estar avergonzada o confusa»), sino «estar embarazada», esperar un hijo.

    Del mismo modo, «estar constipado(a)» no se refiere a «estar estreñido», sino a «estar resfriado» (tener un resfriado, un catarro)» avoir un rhume» , «être enrhumé». Del mismo modo, «discutir» no significa simplemente «hablar», sino más bien «discutir con alguien», en el sentido de «se disputer». Estas palabras, aunque en apariencia son similares, tienen sentidos completamente distintos en cada idioma. Es importante identificar y entender correctamente estos falsos amigos al traducir para evitar cualquier confusión o malentendido.

    A veces, ante una traducción compleja, técnica o delicada, resulta difícil encontrar las palabras adecuadas. No dudes en recurrir a un experto si es necesario y consulta las tarifas de traducción del francés al español solicitando un presupuesto gratuito, que recibirás en un plazo de 24 horas.

    Cuando hay mucho en juego, como en el caso de la traducción de un currículum, una carta de presentación o un documento profesional, es mejor asegurarse de que la traducción sea correcta para evitar malentendidos y torpezas.

    Pero pasemos ahora a la omisión, otra trampa habitual en la traducción. A veces, cuando nos encontramos con una dificultad, tendemos a omitir una palabra o una expresión en lugar de buscar una traducción adecuada.

    La omisión

    La omisión en la traducción de un texto consiste en no incluir ciertas palabras o frases. Esta práctica puede interpretarse como un abandono o rechazo de la traducción. El temor a cometer un error de sentido o a traducir de manera incorrecta puede llevar a omitir elementos importantes. Durante la preparación de un examen, es recomendable que realices la traducción, incluso si no estás seguro del significado preciso, y que te acerques lo máximo posible al sentido original. Es imprescindible tener en cuenta que la omisión puede ser sancionada con mayor severidad que el simple hecho de no haber intentado traducir. Es importante ser consciente de este aspecto para garantizar una traducción precisa y completa.

    • Como se puede observar en el siguiente ejemplo, «Le livre est intéressant mais la fin m’a laissé insatisfait», falta un elemento importante. La frase inicial era: «El libro en sí es interesante, pero el final me dejó insatisfecho». En este caso, se ha omitido el término «en sí» (en francés: «en soi, en lui-même, à proprement parler»). La traducción correcta habría sido: «Le livre est intéressant en lui-même, mais la fin m’a laissé insatisfait». Esta omisión conlleva una pérdida de matices y del sentido completo de la frase original. Por lo tanto, es necesario traducir todos los elementos esenciales para transmitir fielmente el sentido del texto original.

    El calco

    Los calcos son traducciones literales que reproducen la estructura de la lengua de partida en la lengua de llegada. Esto puede dar lugar a errores de traducción, como en el siguiente ejemplo en francés: «Il est facile d’apprendre l’espagnol». Una traducción con un calco del francés sería «Es fácil de aprender español», pero en español no se requiere la preposición «de». En realidad, se diría más bien «Es fácil aprender español» seguido del verbo en infinitivo. De este modo, al mantener la preposición, se realiza un calco gramatical del francés, reproduciendo una estructura que no existe en español. Por lo tanto, es importante evitar los calcos y realizar una traducción más natural e idiomática.

    Del mismo modo, es fundamental prestar especial atención a la traducción de los dichos, refranes y otras expresiones idiomáticas. Tomemos, por ejemplo, este famoso refrán en francés «Quand les poules auront des dents» (Cuando las gallinas tengan dientes). En español, no se debe realizar simplemente una traducción literal, un calco, sino más bien encontrar una equivalencia idiomática, como hacen los españoles con la expresión «Cuando las ranas críen pelos». Esto permite transmitir el sentido y la esencia de la expresión original de manera adecuada en la lengua de llegada. Es importante asegurarse de que la traducción refleje el sentido y la intención originales del refrán, para que resulte comprensible y efectiva en la lengua de llegada.

    El galicismo es un préstamo lingüístico procedente del francés. Algunos términos procedentes del francés forman parte del lenguaje coloquial en español, como cruasán (croissant), chófer (chauffeur), bulevar (boulevard) y champán (champagne).


    Sin embargo, más allá de las expresiones autorizadas, hay otros galicismos o falsos galicismos que hay que evitar a la hora de traducir. Por ejemplo, la expresión francesa «muni de» (en el sentido de estar equipado) se traduciría más adecuadamente como «provisto» o «dotado de» en vez de «munido de». Le casque est muni d’une caméra de surveillance. El casco está provisto (dotado, equipado) de una cámara de vigilancia.

    En cuanto a la expresión «faire les courses», «faire des emplettes», se traduciría como «ir de compras» o «hacer la compra», en vez de utilizar el galicismo «hacer las tiendas», que en francés se asemejaría a «faire les boutiques». En general, al realizar una traducción, es mejor que te alejes en la medida de lo posible de tu lengua materna para evitar calcos y otros galicismos.

    La sobretraducción

    La sobretraducción consiste en añadir elementos de sentido a una traducción que no están presentes en el mensaje original, o en hacer explícito un significado que debería permanecer implícito en el idioma de origen. Por ejemplo, en francés: «J’ai hâte de te voir demain». La sobretraducción en español sería decir: «Estoy emocionado/a por verte mañana». La sobretraducción añade un nivel de expresión exagerado y utiliza el adjetivo «emocionado/a», un registro más emocional en vez de traducir sencillamente «tener prisa». Por lo tanto, una traducción más precisa sería: «Tengo prisa por verte mañana».

    La subtraducción

    La subtraducción es un fenómeno inverso en el que se omite un elemento de la traducción. La traducción final queda subexpresada o «recortada», lo que conlleva una pérdida de sentido en el idioma de origen. Un ejemplo de subtraducción se encuentra en la siguiente frase en francés: «L’histoire de ce livre est captivante». Si se traduce captivante por «interesante» en español, se pierde la idea de la capacidad del libro para mantener al lector cautivado y suscitar fascinación. Una traducción más adecuada sería: «La historia de este libro es cautivadora, fascinante, apasionante, etc.». El adjetivo debe restituir plenamente el sentido original y transmitir la idea de un gran interés por la trama.

    Es fundamental encontrar un equilibrio durante la traducción, manteniendo la fidelidad al sentido del texto original y adaptando las expresiones y matices al idioma de destino. Es perfectamente posible elevar el registro del lenguaje durante la traducción, cuando sea necesario, siempre y cuando no se comprometa la comprensión del significado de la frase ni se vuelva innecesariamente pesada. Por ejemplo, en vez de traducir «llegar a» de manera tradicional como «arriver à» (llegar a), se pueden escoger alternativas como «parvenir à». «Ir a» que se traduce como «aller à» (ir a) podría traducirse como «se rendre à». Esto permite enriquecer la traducción sin perder la intención y el sentido general del texto.

    Consejos para traducir un texto del español al francés


    Antes de empezar a traducir al francés, es fundamental leer detenidamente todo el texto de partida. Es esencial tener una visión general e identificar las ideas clave del texto de origen para poder traducir de manera adecuada. Al traducir al francés, asegúrate de que la traducción sea clara y comprensible para un lector que no conozca el texto original. En este caso, la traducción es ante todo un ejercicio de francés. Por tanto, es importante prestar atención a la sintaxis, la ortografía y las reglas gramaticales. Debes respetar los tiempos verbales, los niveles de lenguaje y la puntuación.

    Si encuentras un término desconocido, apóyate en el contexto o en la raíz de la palabra. Identifica la idea que se expresa. El uso de imágenes o perífrasis similares puede ser útil, pero ten cuidado con las traducciones incorrectas o extravagante.

    Además, intenta no apegarte en exceso al texto original y mantener una mirada crítica sobre tu traducción. La fase de revisión es fundamental para corregir errores de sintaxis y de significado. Permite detectar errores de conjugación, pronombres, acentuación, gramática o estilo, así como otras faltas de traducción.

    Consejos para traducir un texto del francés al español

    Si eres hispanófono, es fundamental prestar atención a los matices del idioma original. En cambio, si eres francófono, estás adentrándote en un idioma que no es el tuyo. Por tanto, no descuides los aspectos gramaticales del idioma de llegada. Es necesario realizar un análisis gramatical (estudio de la sintaxis).

    También debes asegurarte de encontrar traducciones equivalentes que no se alejen demasiado del mensaje original. Evita las omisiones y traduce todo lo posible. Revisa y corrige el texto para garantizar una traducción precisa y fluida. Presta atención a la gramática y a los tiempos verbales en español.

    Corrección y práctica : puntos clave de la traducción

    La revisión es una parte esencial del proceso de traducción, especialmente para evitar trampas de traducción. Por lo tanto, es necesario dedicar tiempo a revisar el texto traducido. Esto implica detectar y corregir errores ortográficos, incoherencias o malentendidos. Además, la revisión nos permite corregir errores de traducción, como interpretaciones erróneas, contradicciones o galicismos. Una revisión detallada mejora la traducción y garantiza calidad y precisión. Permite entregar una versión final fiel al mensaje original.

    Por otro lado, la práctica regular de la traducción en ambos idiomas es fundamental para mejorar. Ya sea para preparar un examen o en un entorno profesional, es imprescindible practicar la traducción mediante ejercicios. Esto te ayudará a desarrollar una metodología de traducción y a evitar errores comunes. La práctica diaria fortalecerá tus habilidades lingüísticas, mejorará tus conocimientos y te dará confianza en el proceso de traducción. Recuerda que todo el mundo puede cometer errores, así que sé paciente, perseverante y constante en tu práctica. Notarás una clara mejora en tus habilidades de traducción.

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    Para saber más

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    Stéphanie Soler

    Fondatrice et gérante d'hispeo, diplômée en traduction commerciale de la Chambre de Commerce d'Espagne, a travaillé en Espagne et en France dans différents secteurs industriels. 15 ans d'expérience en traduction technique et transcription audio français-espagnol. Formée au community management, rédaction web et stratégie social media chez Esecad (Groupe Skill & You).